Kanye West, El Escándalo Hillsong y La Iglesia Emocional

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Siempre que un cantante, actor o celebridad aparece confesando ante las cámaras su conversión al cristianismo, se convierte para el fan que profesa dicha fe en todo un acontecimiento.

El rapero Kanye West es uno de esos personajes que causan reacciones divididas para las personas, por un lado muchos aprecian su música pero para quienes les cuesta separar el arte de la persona, detestan su ego y sus muchas veces chocante comportamiento, al punto que ha llegado a declararse el mejor artista de todos los tiempos.

Momentos realmente bochornosos como la ocasión en que interrumpió la premiación al disco de Taylor Swift aludiendo que era superior la producción de Beyonce, no fue propiamente algo digno de exaltar y hasta se dice que el entonces presidente Obama le tildó de estúpido.

Lo cierto es que tampoco olvidamos su acercamiento para bien o para mal hacia la música góspel, recordemos que su primer éxito radial era una canción llamada Jesus Walks pero que también molestó a muchos con su álbum Yeezus en el cual aparece en la portada con una corona de espinas abarcando un extraño énfasis religioso que resultaba más confuso de procesar cada vez que se analizaba.

En el 2019 el intérprete de hip hop sorprende y por supuesto divide opiniones al crear el llamado Sunday Service, una especie de culto realizado en su residencia junto a su esposa Kim Kardashian donde invita a amigos y fans a participar de una tanda de canciones góspel, acompañado de DMX, otro controvertido rapero.

Kim explicaba ante un programa de televisión que se trataba de una “experiencia de curación”, no había  predicación y era más una experiencia musical, lo más llamativo fue definirla como experiencia emocional.

El panorama era extraño, pero no lo suficiente al parecer ya que el rapero se encontraría tiempo después en varias iglesias de Estados Unidos llevando su espectáculo acompañado de un sermón de solo quince minutos del pastor Adam Tyson.

Dicho pastor decidió apoyar al cantante ya que como él afirma, la conversión de West es genuina, al poco tiempo su disco Jesus is King se convierte en el último gran acontecimiento de la música cristiana.

Es en este punto donde algunas situaciones comienzan a ser realmente preocupantes y que deberían llevarnos a reflexionar, tanto West, el pastor Tyson e incluso Kardashian defienden que no se trata de una estrategia de márketing, ¿Cómo evaluamos esta visión ante quienes asisten al evento o la reacción de los mismos cristianos?

Seamos honestos, cuando ocurrió todo esto la carrera del cantante no se encontraba pasando por su mejor momento, ya pocos se lo tomaban en serio y la necesidad de atención era mucha.

¿En qué ha culminado todo esto? El entusiasmo comenzó a apagarse, Kanye West vuelve a comportarse de maneras bizarras al punto de afirmar que ahora pretende o pretendía lanzarse como presidente de los Estados Unidos y lo más bochornoso es el hecho que logró sacar provecho económico y publicitario de un entusiasta pero ingenuo mercado evangélico.

Es entonces donde además debemos hacernos algunas preguntas dolorosas.

¿Todo esto se trató acerca de la obra de Jesús en la vida de Kanye West o sobre lo cool que es ver a Kanye West en una gira de música góspel? ¿Cuál es realmente el orden de prioridades o las verdaderas motivaciones?

Debemos recordar aquellos interesantes años 70s cuando la leyenda del folk rock Bob Dylan se convierte al cristianismo, su asistencia a una de las iglesias de la Viña no pasaría desapercibida para sus fans, quienes visitaban constantemente la congregación con el único propósito de encontrarse y hasta ver cantar a su ídolo.

Algunos discutirán que esto puede resultar beneficioso ya que esto puede atraer personas a las congregaciones, pero ¿Acaso el evangelio se trata de llenar iglesias o de la importancia del cambio, la transformación o la salvación sobre la vida de las personas? ¿Son las experiencias emocionales o las celebridades que asisten a determinadas congregaciones más relevantes que el mensaje del evangelio?

Bob Dylan se convierte entonces en una especie de rockstar predicador, pero después de tres discos abiertamente evangélicos comienza una especie de silencio que hasta el día de hoy mantiene en constante confusión a sus seguidores.

Aun interpreta sus canciones cristianas y sus poéticas interpretaciones posteriores dejan ver que su fe no está pérdida, se trata a pesar de todo de una convicción más personal.

Cuando El Escándalo Prima

Actualmente las controversias que se han suscitado alrededor de las mega iglesias de Hillsong comienzan a mostrar una evidente decadencia de un movimiento que hasta hace unos años era una lucrativa fórmula de llevar las canciones de alabanza a un nuevo nivel, se comenzó a denominar modern worship y muchas congregaciones comenzaron a imitar su forma de interpretar música, actualmente incluso se le suele denominar a los músicos como “worshiperos”…sin comentarios.

Aunque los escándalos mayormente de índole sexual se han venido presentando por muchos años en esta concurrida congregación es actualmente donde más situaciones parecen salirse de control.

Carl Lentz el corpulento y sexy predicador a menudo denominado como el “pastor de las celebridades” por presentarse constantemente en público con estrellas del deporte y la música, es despedido de su liderazgo en la sede en New York ya que fue descubierto en adulterio al engañar a la modelo musulmana Ranin Karim adoptando una falsa identidad para seducirla.

A todo esto se le suma que el también pastor Darnell Barrett quien tenía el cargo de director creativo, es de igual manera retirado de su liderazgo debido a unas fotografías en escasa ropa que envió tanto a un hombre como una mujer de su denominación, finalmente en las últimas semanas ex miembros de dicha congregación han levantado públicamente la voz afirmando que el liderazgo era un campo de sexo ilícito.

No es la idea aquí condenar la congregación como tal, hacernos ciegos a que se trata de una problemática que se presenta en muchas otras iglesias, además de no olvidar que todos somos proclives a caer en cualquier momento, debemos cuidarnos de este tipo de situaciones ya que todos somos vulnerables a ellas, espero además que estas personas puedan restaurar sus vidas, es solo que es aquí donde debemos pensar detenidamente muchas cosas.

Dios Es La Excusa Perfecta

Considero que la idea de usar el arte en diversas maneras dentro de la iglesia es totalmente acertado, no estoy en desacuerdo al hecho de que los medios audiovisuales e incluso un juego de luces sean herramientas para transmitir un mensaje de fe, pero cuando el énfasis suele sobrepasar la visión más importante que es predicar a Cristo el espectáculo entonces prima por encima de lo verdaderamente importante como lo es una teología sana y una relación personal con Dios como prioridad en cada creyente de manera individual, irremediablemente comienzan a formarse grietas que terminan por derrumbar lo más esencial del evangelio.

Constantemente se usa la excusa que debemos acercarnos a la generación actual mostrando el evangelio de manera atractiva y con buena música, esto puede no ser malo necesariamente, lo cierto es que nos encontramos en tiempos donde ya rara vez las personas son sorprendidas y es entonces cuando el púlpito comienza a perder fuerza para priorizar en estrategias llamativas pero con resultados en ocasiones cuestionables.

Regresando al ya citado pastor Carl Lentz, es llamativo como en una reciente entrevista su ex amante Ranin Karim subraya el hecho de como el predicador había creado toda una figura de veneración hacia mismo: “Cuando le das a alguien tanto poder se convierten en dioses para otros”, estas palabras resultan más latentes cuando muchas personas que trabajaron por años con Lentz resaltan su punzante narcicismo y abuso de poder.

Nuevamente el problema se hace más claro, cuando el púlpito se convierte en excusa para el egocentrismo, Dios tristemente es el más ausente de los invitados.

¿A Quién Adoramos Realmente?

La otra parte de la historia se presenta cuando somos nosotros quienes sobre idealizamos a los líderes y cantantes cristianos, al punto que incluso se llega al borde de la agresividad cuando se presenta una crítica hacia su figura, quiero enfatizar además que no tiene nada de malo tener favoritismo hacia determinados géneros musicales o escuchar determinados predicadores, pero existe una evidente idolatría en muchas ocasiones que terminan opacando el motivo real de nuestra fe.

Cabe decir que además el ser humano es voluble y nos encontramos en tiempos donde muchos líderes que creíamos fuertes en su fe han terminado cambiando su postura.

John Cooper bajista y vocalista de la popular banda Skillet dice al respecto: “¿Qué pasa con el cristianismo? Muchos y muchos de nuestros líderes e influenciadores  que se han convertido en «caras» de la fe están cayendo. Y al mismo tiempo están siendo abiertos y audaces al respecto. Impactantemente todavía quieren influenciar a otros (¿Con qué propósito?) mientras anuncian que quieren dejar la fe.

Debemos PARAR de hacer de los líderes de alabanza y líderes de pensamiento o influenciadores o gente «cool» o relevante,  sean los más influyentes del cristianismo. (Y sí, eso incluye gente como yo). He visto por 20 años (y podría parecer crítico con alguno de mis compañeros) que estamos en lugares peligrosos cuando la Iglesia pone sus ojos en líderes de alabanza de 20 años de edad como una fuente de verdad. En este momento tenemos una cultura de Iglesia que aprende acerca de quién es Dios cantando alabanzas modernas y no de las enseñanzas de la Palabra. No estoy siendo grosero con mis amigos líderes de alabanza (Muchos pueden estar de acuerdo conmigo) lo que estoy diciendo es que los cantantes y músicos son buenos comunicando emociones y sentimientos”.

Es además muy peligroso cuando empezamos a crear tendencias o modas dentro de la iglesia sin analizar a más profundidad lo que escuchamos o hacemos, actualmente personajes como el youtuber y actor latino Daniel Habif por ejemplo, se ha convertido en el favorito de muchos cristianos.

Por supuesto que no criticaré en ningún momento su buena labor como conferencista y motivador, tampoco he de poner en duda que sus videos han sido de gran ayuda para muchas personas, pero es importante colocar limites, cuando personajes como Habif empiezan a convertirse para muchos en “teólogos” o “expositores de la palabra” cuando no es el caso y sus charlas no pueden ocupar el lugar de importancia que debe tener en la vida del creyente el estudio de la Biblia.

La cruz del evangelio está manchada con sangre por nuestros pecados no adornada con oro y joyas de predicadores sedientos de poder, es allí donde debemos preguntar por las sendas antiguas y recordar que no son las emociones las que deben regir nuestras convicciones sino el convencimiento de la presencia del Espíritu de Dios en nuestra vida y su constante obra en nosotros.

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