El rock cristiano en mi país Colombia, siempre ha resultado un tema más que complejo por decirlo de una manera rápida, muy entre finales de los noventa y ya a la entrada de un nuevo milenio, era más conocido este género por iglesias que ambientaban con este sonido las reuniones de fin de semana, más por la escuela musical de Juan Carlos Alvarado y Marcos Witt.
No obstante, es en este punto de la historia, donde chicos con inquietudes artísticas más urbanas y underground del circuito de la capital del país especialmente, empiezan a crear sonidos más extremos.
Ya para aquellos años y con gran esfuerzo, llegaban a sus manos cds y cassettes (si, en serio estamos tan viejos), de bandas como los australianos Mortification o los mexicanos de Exousia y Deborah, quienes inspirarían a esta generación a componer death metal y otros sonidos extremos como el black y el grind, que pudiera expresar su fe y de paso compartir un mensaje a una sociedad donde muchos jóvenes necesitaban alternativas al mensaje No Futuro que aun prevalecía en esos años.
Es en entonces que para el 2004, emerge una banda bogotana bajo la insignia del desafiante y contundente death metal melódico bajo el nombre Perpetual Remanent, Nelson Castillo, Alex Marín, Diego Ubaque y Johan Galindo, serían los primeros integrantes del proyecto.
Como era de esperarse, especialmente en un entorno como el nuestro, la banda contó con varios músicos y cantantes alrededor del tiempo, lo cierto es que una nueva identidad haría que el nombre de la agrupación pasara a llamarse Apolutrosis en el 2012.
Muchos conciertos under, muchas experiencias y expectativas espirituales han llevado hoy después de un poco más de 20 años a cumplir un sueño de grabar su primer trabajo discográfico, con una calidad profesional sobresaliente, sin perder la identidad del death melódico de antaño que sigue siendo su sonido característico.
Ríos de Sangre, es esa producción que muestra una fe apasionada pero escrita desde una atmósfera sonora distinta, edificada para trasmitir esperanza en medio del caos citadino que pide respuesta y que solo un Dios que ama sin condición puede saciar.

Diego Ubaque en la Guitarra, Joel Mora en la rítmica y Cristina Parra vocalista, son actualmente los miembros más perdurables de la banda quienes junto a Samuel Miranda en la batería y el bajista Bryan Cifuentes han sido quienes han gestado un sueño de mucho tiempo y el esfuerzo de una pasión por la música y su unión con Dios.
“Hay un momento en tu vida en el que culminas una etapa y normalmente te dicen “te graduaste”, y si Ríos de Sangre se convirtió en un grado para Apolutrosis, son años de muchas canciones que merecían ser grabadas, merecían ser transmitidas, cientos de personas siempre las disfrutaron pero no las tenían y por eso a pesar del tiempo y de muchas veces no lograrlo, por fin se dio a luz a este álbum, el cual primeramente quiere honrar el evangelio de Jesucristo y su obra, pero también honra el trabajo por más de veinte años de varios integrantes que dieron sus letras, sus composiciones y arreglos, que al final se convirtieron en un mensaje para quienes no conocen a Jesús y también un espacio para escuchar buena música con un mensaje diferente a lo que ahora casi todos tocan; “política”, ahora expectativas por seguir dando más de lo que hemos trabajado, escrito y que se está cocinando para más música de Apolutrosis”. Afirma Joel Mora.
Diego Ubaque nos da su perspectiva:
“El lanzamiento del álbum ha sido una de esas experiencias que llenan de mucha satisfacción al ver el resultado de tantos años de trabajo y esfuerzo, a la vez, hace ya pensar que será lo próximo. Motiva mucho crear más canciones y buscar dar un nuevo nivel a todo.
Espiritualmente es espectacular ver materializado algo de lo cual se oró a Dios por muchos años, ver el respaldo de Él en todo, es lo que más lo lleva a avanzar, a la vez que si se puede llegar a más gente y dar el mensaje de Dios a personas que lo necesitan.
Ríos de Sangre es la culminación no solo de estos años de producción del disco, sino en cierta forma de materializar finalmente lo que por más de veinte años la banda venía tocando en vivo, componiendo, escuchando y quizás soñando. Literalmente, es historia viva del metal cristiano.
Esperamos que cada canción del disco, pueda penetrar las fibras de nuestra sociedad y de cada escucha. No es solo un disco de metal, es una declaración de amor de Dios hacia el mundo buscando libertad.”
Para todos los amantes de los sonidos mas extremos del rock, un disco imperdible.

Jorge Mario Marín Cadavid, más conocido en las redes sociales como George Rock, Autor y redactor para Puerto Rock Cristiano y Co-Conductor del programa Vida y Rock.

