El Rock y la Censura Parte Uno: Cuando El Diablo está Detrás de Todo

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El rock n roll, uno de los géneros musicales más importantes de la historia del arte y posiblemente el más influyente en el siglo 20, catalogado por muchos como salvaje, anti religioso, anti sistema y familiarizado con todo lo que atenta contra los buenos valores, sus ejecutores son catalogados como músicos nocivos y en muchas ocasiones de tener vínculos directos con el mismísimo satanás.

¡Bueno, al menos eso se decía en sus décadas doradas cuando hasta Gem And The Holograms se acusaban de sacrificar pollos!

Actualmente es casi parte de lo rutinario que canciones de Pink Floyd o los Beatles sean enseñadas e invitadas a analizar en las academias, profesores de colegio o universidad han llevado a que sus alumnos aprecien y aprendan a tocar las canciones de Queen o Guns N Roses, en ocasiones podemos ir a comer a restaurantes donde el fondo musical son covers de temas legendarios en versiones de jazz o música de etnias indígenas, más llamativo aún es posible que las iglesias que frecuentamos cada domingo manejen su liturgia ambientada con este género musical.

Con estas afirmaciones podríamos decir que esas acusaciones sobre vínculos con lo más oscuro de las huestes del infierno, han quedado descartadas ante un género ya institucionalizado dentro de los círculos más respetables del arte.

Pero para sorpresa de muchos incluyendo este servidor, la realidad está un poco lejana de esto y es por ello que aunque he tenido la oportunidad de exponer mucho de todo esto en publicaciones anteriormente decidí regresar al tema.

Parece un chiste, pero no es raro aun encontrar especialmente en Youtube, exposiciones en contra de esta música que en la mayoría de los casos llega a los límites más descabellados de teorías de conspiración carentes de fundamento e incluso de lógica.

Casos aún más risibles (o tal vez no) un video de un supuesto debate de jóvenes cuestionando la utilización de este género como herramienta de evangelismo, el gran problema con este “debate” es que finalmente no era difícil darnos cuenta que en realidad las preguntas incluso “a favor” habían sido cuidadosamente seleccionadas por el pastor que controlaba la conversación,  para finalmente llegar a la aterradora conclusión que era inadecuado, según su radical posición de “santidad”.

Si, para adoctrinar en vez de ayudar a tener criterio individual, tenemos buenos profesionales al parecer.

Los extremos del fundamentalismo hacia la satanización del género musical han llegado al punto de culpar el rock en sí mismo del lamentable accidente del 2008, donde 40 jóvenes resultaron heridos al desplomarse el segundo piso de la iglesia Central Heights al hecho que en ese momento se encontraban “blasfemando”, debido a que la banda Starfield estaba realizando un concierto.

Es decir, el juicio de Dios llegó por causa de pretender alabar a Dios con el más pagano de los ritmos musicales.

Qué bueno que estamos en los tiempos de la gracia ¿no?

Incluso cabe decir que en ocasiones cuando se trata de la música contemporánea han creado todo un submundo basado en la apariencia y no en la realidad.

Por supuesto llegando al límite del ridículo como en 1995, cuando los padres de quien fuese por aquel entonces una adolescente Jessica Simpson, no lograban encontrar una disquera que la fichara como artista góspel debido a que sus voluptuosas curvas eran ya un enorme problema…después profundizamos en todo esto (o tal vez no).

Es por ello que incluso muchos músicos cristianos underground esquivan el hacer parte de una industria como tal y prefieren hacer su trabajo totalmente independientes y para un público que pueda analizar mejor sus temáticas, algo totalmente entendible, especialmente cuando buscan más libertad a la hora de exponer su propuesta que no necesite una insistente justificación, la gran cantidad de “one man band” encontrados en la página de Bandcamp con propuestas bastante atrevidas son muestra de ello, pero eso es tema para otro artículo y de lo cual vale la pena exponer en alguna oportunidad.

Otro Más que Muerde el Polvo

Marc Martel

Recientemente me topé con un video, que podría decirse fue de los que me llevó en cierta manera a volver a abordar este tema, el cual pertenece a un youtuber y entiendo que también músico del Salvador llamado Pablo Rosales.

El tema en particular era sobre el cantante canadiense Marc Martel quien pasó de liderar la banda de rock cristiano Downhere a convertirse en el célebre imitador de la voz y recalco solo voz de Freddie Mercury, quien alcanzó mayor popularidad cuando puso su voz en la película basada en la vida del frontman de Queen y salió de gira con la banda tributo Queen Estravaganza.

Quiero ser claro en este punto y es que no tengo nada en contra de este hombre, de hecho deseo ser honesto en reconocer que muy pocos youtubers cristianos me generan algún interés.

Esto en parte porque en muchas ocasiones se dedican a supuestamente exponer la sana doctrina, lo cual por supuesto apoyo totalmente, si no fuera por el hecho que páginas como “cristianos al día” o “evangelio puro”, terminan convirtiéndose en periódicos amarillistas publicando la última metida de pata de las celebridades evangélicas y en otros casos vemos expositores que no pueden esconder que hablan con un evidente resentimiento que termina por dejar muy confuso las verdaderas motivaciones de sus videos.

Por supuesto, no todo es malo, me he topado con algunos contenidos muy interesantes, pero por lo regular se cae mucho en estos problemas.

Una de mis dificultades para digerir el video fue el punto de supuestamente exponer el verdadero significado de algunas de las canciones de la banda británica, lo cual debo reconocerlo me produjo bastante pena ajena.

De hecho me recordó algunos libros escritos en los noventa, que al parecer alimentaron los oscuros conocimientos sobre rock dando copiar y pegar a esos periódicos amarillistas que nos aterraban con el “ojo de vidrio” y la “operación de costilla” de Marilyn Manson, advirtiéndonos sobre sus satánicos anti valores pero que al pasar la página tenían la última foto desnuda de Pamela Anderson.

¡Como sea!

Volviendo al tema y dejando atrás lo poco asertivo de las intenciones reales de las canciones, otra gran parte se basa en la tragedia que uno de sus ex ídolos como claramente afirma (no sabía que se podía tener “ídolos cristianos” de hecho) terminó abandonando a Cristo por la música de Queen y es aquí donde tengo otro de los mayores problemas, ya que hasta el momento de la publicación de este video Marc Martel continua con su fe.

“Siento que este es, de alguna manera, un ambiente de trabajo más saludable para mí. No es que no disfrutara los días de Downhere, tocando para audiencias evangélicas todo el tiempo. Echo de menos eso a veces, estar rodeado de personas con las que puedo relacionarme en las cosas más fundamentales de la vida. Pero me encanta lo integrada que está mi fe en estos días”. Afirma Martel para la página Religion News Service.

«No estoy tratando de ocultar nada cuando estoy haciendo Queen», explicó. “Yo tampoco estoy predicando. No rehuyó el hecho de que, cuando canto ‘Somebody to Love’, tiene más significado para mí que las otras canciones porque fue el intento de Freddie de escribir una canción gospel».

En medio de todo esto no ha perdido necesariamente su público cristiano ya que ha tenido la oportunidad de realizar presentaciones navideñas en vivo al lado de Amy Grant y Michael W. Smith.

Todo esto no es en realidad nada nuevo, tenemos referentes de cantantes como Stacie Orrico que han tenido un crecimiento progresivo pasando de ser la nueva estrella del teen pop cristiano a madurar como cantante e ir por caminos más inclinados al soul y el jazz.

Por supuesto que en ocasiones recibió malas críticas del sector evangélico por verse demasiado sexy, algo que realmente es relativo, lo cierto es que actualmente y ya como una mujer más madura ha realizado trabajo altruista y mantiene un estilo de vida tranquilo y alejado de las fiestas de celebridades.

Seamos honestos, muchos de los músicos del rock cristiano han visto su talento como una plataforma de expresar su fe en medio del mercado musical mainstream, sin negar ni avergonzarse de sus creencias.

Al contrario de las críticas que suelen suceder son reconocidos ampliamente por ello, admirados por su profesionalismo y sin encontrarse bajo la presión de un público que espera encontrar diez mil aleluyas en cada estrofa o explicar las cuatro leyes espirituales en cada canción.

Artistas como Michael Omartian han compuesto melodías para películas, Ken Tamplin tiene su escuela vocal donde prepara a muchos cantantes en formación enseñándoles los grandes clásicos del rock, el cantante Rob Rock ha prestado su potente voz para importantes discos como Avantasia y Vivaldi Metal Project entre muchos otros y es reconocido como una de las más importantes voces del heavy metal melódico, caso similar al también cantante Lance King quien ha estado en diversidad de proyectos tanto en Europa como Norteamérica con composiciones interesantes y conceptuales, guitarristas como Lanny Cordolla, James Byrd entre otros han sido músicos de sección para muchos otros artistas del hard rock.

Por supuesto no podemos dejar de nombrar a algunos de los nombres más relevantes en la historia del latin jazz como el bajista mexicano Abraham Laboriel, el saxofonista colombiano Justo Almario y el percusionista peruano Alex Acuña quienes conformaron el grupo Koinonia en los ochenta teniendo una impresionante aceptación en Europa y Asia, pero además han tocado para una gama de músicos a nivel mundial del cual no nombraremos ahora por lo extenso del caso.

Finalmente incluso algunos iconos del rock cristiano como Jaime Rowe de Guardian han tenido proyectos seculares alternos a sus labores dentro del mercado cristiano sin que esto afecte de alguna manera sus creencias.

Algo para destacar de estos y muchos artistas que podríamos nombrar es el hecho que en el momento de ofrecernos obras musicales cristianas lo hacen con gran excelencia, algo que siempre nos suelen enseñar en las congregaciones a la hora de servir al Señor, pero paradójicamente ha sido criticado si no se cumple con ciertos estigmas religiosos.

Muchos de estos músicos han compuesto obras musicales impresionantes donde la fe es pieza imprescindible en medio de discos conceptuales, letras inteligentes, reflexivas y con un gran valor artístico.

Aprendamos de la Historia

Johann Sebastian Bach es considerado el padre de la música, su relevancia se encuentra más allá de la categoría de la música clásica, ya que ha trascendido a niveles más universales.

Sus obras tienen un lugar póstumo dentro de la música barroca, estudiadas una y otra vez dentro de niveles intelectuales, académicos y artísticos, casi como una sola en sí misma.

Su gran complejidad data en gran manera en que era un maestro del contrapunto y su maestría es vista como matemática pura.

Una de las situaciones más llamativas es por supuesto que su fe cristiana educada en los anales del luteranismo siempre fue pieza clave en sus composiciones, un músico que veía el arte barroco como un elemento más de su adoración cotidiana.

Muchas de sus obras podían guardar tintes más intelectuales, románticos y conceptuales, pero era realmente su fe la mayor inspiración de su trabajo.

Es por ello que hoy resulta lamentable como la mayor parte del tiempo hemos hecho una separación entre lo que entendemos como “cristiano” o “secular” entendiendo esto último como un terreno prohibido y pagano, perdiendo la posibilidad de valorar, entender y aprender del arte en todas sus vertientes bajo la infantil idea de que vamos a contaminarnos de alguna clase de virus que va a resetear nuestras creencias supuestamente inamovibles.

Eso sí, debo agradecer que al menos ya pasamos a usar el término “secular” y no “mundano”, ya que siempre que escuchaba frases como “esto es música mundana” quedaba confundido si estaba ante una persona que comparte mi fe o alguien que quiere dominar al mundo creyéndose un ser superior de raza aria.

A pesar de ello, esa separación en muchas ocasiones solo sirve para generar una etiqueta innecesaria y complicada, ya que el asunto es muy básico, existe el buen arte y el mal arte y eso se evalúa individualmente de nuestra fe.

Tratemos de analizar esto desde la vertiente del cine, existen películas de las cuales podemos no solo entretenernos sino aprender o recordar valores muy importantes para la vida sin que sean una presentación del evangelio.

De igual manera tenemos películas dentro de la burbuja evangélica las cuales no recomendaría en lo personal, ya sea por su pésima interpretación bíblica como el “Remanente” o por simplemente querer vender la imagen de un evangelio cool y superficial como “Me Enamore de una Chica Cristiana”.

No es broma, así titula la cinta.

Es entonces que la cuestión aquí no es la censura sino el criterio con que evaluamos y determinamos lo que nos conviene y lo que no, mucha de la llamada “música cristiana” puede contener teología realmente fatal o tener procedencia escabrosa, lo cual no es realmente nada nuevo.

Es curioso como en los ochenta los cassettes del grupo latino Magia Celeste se extendieron de mano en mano en creyentes tanto evangélicos como católicos, los cuales dependiendo del entorno hacían suyas sus canciones ya que este grupo podía confundirse en ambos frentes, muchos de sus temas fueron regrabados por artistas cristianos y hasta el día de hoy es posible ver páginas de youtube donde se suben sus temas y muchos afirman que eran buenos tiempos para la música cristiana.

De hecho puedo recordar como la congregación donde comencé mis primeros años en el cristianismo, tenía un grupo que se presentaba en ocasiones especiales en los cultos con una de las melodías de esta banda.

¿El problema?

Magia Celeste era una banda exclusiva de la peligrosa secta pedófila de Los Hijos de Dios, del enfermo predicador David Berg, muy conocido por extenderse desde Estados Unidos al resto del mundo con sus retorcidas enseñanzas que fusionaban el terror apocalíptico con el incesto y el abuso a menores.

El Macho Cabrío como un Lucrativo Negocio

Las palabras de Mick Jagger cantante de Rolling Stones al afirmar que “El satanismo vende”, no pueden resultar más acertadas, ya que no solo produjo una enorme publicidad controvertida a muchos rockstar de antaño, sino también a predicadores y sacerdotes que supieron sacar provecho lucrativo de la histeria colectiva.

Una prueba muy popular de ello lo encontramos en los años ochenta cuando Tony Lommi guitarrista de Black Sabbath se encontraba en búsqueda de una nueva formación y era incesante el poder descubrir a un nuevo cantante que ocupara el lugar de Ronnie James Dio.

No solo era una silla difícil de ocupar sino que tras de ello el disco Seventh Star terminaría por ser visto más como un disco de Iommi en solitario y no realmente del concepto de Sabbath como un conjunto musical.

Lo cierto es que en ese proceso un cantante que había obtenido cierta popularidad como uno de los tantos vocalistas en interpretar al Mesías en la opera Jesus Christ Superstar estaba en lista de tan competitivo puesto, este hombre era Jeff Fenholt.

Mucho se afirma sobre lo que pasó en este proceso lo cierto es que realmente no hubo química debido en cierta manera al hecho que Jeff Fenholt se había convertido a la fe evangélica y se sentía incómodo con las letras supuestamente ocultistas de la agrupación.

Tiempo después es cuando realmente viene la parte complicada, ya que de manera animosa muchas iglesias invitan a Jeff Fenholt a contar su testimonio, no pongo en duda la fe del cantante ni la honestidad de su historia, la cual tiene mucho que contar acerca de sus problemas con el alcohol, el problema es que las entusiastas congregaciones solían colocar publicidades anunciando al “ex cantante de Black Sabbath” cuando realmente solo grabó algunos temas que serían remasterizados años después, además de un demo que grabó para la banda en solitario de Geezer Butler.

Y por supuesto lo más escabroso era como se presentaba a Jeff como si hubiese escapado del infierno mismo por haber “pertenecido” a Black Sabbath.

Ya hemos abarcado bastante el tema de las canciones de esta agrupación pionera del heavy metal en otros artículos especialmente en la segunda parte de nuestra serie Fundamentalismo V Rock, lo cierto es que sus temáticas han sido realmente una de las más mal interpretadas de la historia.

Tony Lommi su guitarrista fundador ya he dejado en claro en muchas ocasiones que nunca fueron una banda que promoviera alguna agenda diabólica o secta malsana de algún tipo, de hecho es destacable como incluso colaboró con la Catedral Anglicana de Birmingham, para musicalizar el Salmo 133 bajo el nombre de How Good It Is, todo ello en el 2017 tras superar sus problemas con el cáncer.

Ronnie James Dio por su parte siempre se mantuvo lejano de cualquier dogma religioso pero ello no le impidió tener buena relación con grupos cristianos como Atomic Opera o Narnia, incluso en poner la voz en dos canciones del primer disco en solitario de Kerry Livgren guitarrista de Kansas, se conoce incluso por confirmación del mismo Ted Kirpatrick que si no hubiese sido por problemas de agenda habría hecho coros en una de las producciones de Tourniquet.

Rudy Sarzo bajista chileno radicado en los Estados Unidos ha pertenecido a grupos importantes de la escena del metal desde los ochenta incluyendo la carrera en solitario de Ozzy Osbourne tras su despido de Sabbath.

Como ferviente cristiano se negó a convertirse en el compañero de bebidas del cantante británico enfocándose en lo estrictamente profesional.

Como afirmaba a un medio latino, recuerda su experiencia de tocar para Ronnie James Dio como un cantante que en el escenario sabía interpretar muy bien los personajes de sus letras pero lo cual estaba lejano de la realidad, compara además la contradicción de como en el cine nadie pensaría que un actor que interpreta a Drácula fuese un vampiro en la vida real, pero en el caso de la música las personas se lo toman bastante a pecho.

Cuando Cazar Demonios Se Vuelve Fashion

Uno de los cazadores de brujas del rock n roll más famosos entre los ochenta y noventa fue Bob Larson, un ex músico de rock supuestamente muy popular en los sesenta, aunque no parecen recordarlo mucho en el medio realmente.

Lo cierto es que supo trasmitir su obsesión por satanás y el rol que tanto el rock como los videojuegos, tenían en post que corromper la moral norteamericana. Para esto, se valió de libros, grabaciones, hasta programas radiales y giras de exorcismos donde emplea la cruz como una especie de arma, algo que teológicamente deja mucho que desear pero que trajo beneficios económicos.

El punto de su ceguera ha llegado a los límites de la vergüenza que en un viaje por Noruega y ante las cámaras de televisión se presenta para intentar realizar un exorcismo a Jørn Stubberud bajista de la banda de black metal Mayhem, era obvio que tanto el músico como los que filmaron el evento solo buscaban ridiculizarlo y hay que reconocerles que tuvieron gran éxito.

Hace poco me entró algo de curiosidad por saber en qué punto se encontraba actualmente el señor Larson y su actual posición teológica, debo decir que hubiese sido mejor no hacerlo.

Bob Larson no solo continúa ganando bastante bien con sus conferencias, audios y presentaciones donde lo que debería ser una buena presentación del  evangelio empieza opacarse ante su obsesión por las fuerzas demoniacas, sino que para colmo su hija junto con sus amigas están continuando con su legado bajo el nombre de Teenagers Exorcist.

No, no se ilusionen, no es un spin off de Buffy La Cazavampiros.

Brynne Larson junto con Tess y Savannah Scherkenback practican deportes como la equitación y las artes marciales, de este último ya se destacan como cinturón negro, pero su mayor pelea la libran durante sus giras por el mundo pateando el trasero al mismo satanás.

Bajo esa premisa usan cruces como si se tratase de algún tipo de arma, salen al escenario siendo ovacionadas antes de realizar sus complicados exorcismos y por supuesto no puede faltar una selfie al final de sus presentaciones, todo sumado que no tienen reparo en mostrar sus lujosas compras cuando no están trabajando como «luchadoras por la libertad» que es así como se autodefinen.

Esto por supuesto ha generado reacciones de medios de comunicación cuya incredulidad los ha llevado a seguir cuidadosamente sus giras. Hace poco observé el documental que presenta su gira por Europa y especialmente Gran Bretaña, donde al ser cuestionadas sobre cuál era la principal razón sobre la degradación moral del país no titubearon en culpar los libros de Harry Potter.

«Los hechizos y las cosas que estás leyendo en los libros de Harry Potter, no son algo inventado, son hechizos reales. Son cosas que provienen de libros de brujería» afirma Tess.

Bueno, tal vez les faltó asistir a la iglesia Anglicana que suele frecuentar su autora J.K. Rowling, exactamente la misma donde asistía en vida C.S. Lewis.

La saga de Harry Potter está lejos de ser un manual para hechizos o hacer daño a los demás, por el contrario, constantemente sus historias nos muestran valores tan antiguos como el sacrificio, la disciplina hacia el alcance de las metas, el ser leales en la amistad y el anteponer en ocasiones nuestras necesidades para ayudar a los demás.

La magia en este caso está representada como aquella sabiduría que necesitamos en cada aspecto de nuestra vida, el actuar bajo la decisión de usar el bien o el mal teniendo en cuanta el peso de nuestras acciones a futuro.

Es evidente que aunque no se trata necesariamente de alegorías cristianas como las que heredamos de Las Crónicas de Narnia del ya citado C.S. Lewis, no cabe duda que la admiración de Rowling por este autor, generó alguna inspiración para la creación de su propio universo.

El Mal Está en el Espejo

Viktoria Unikel

La cantante y actriz rusa Victoria Unikel quien ha participado en películas como La Supremacía Bourne, fundó una banda de rock industrial en el 2007 con miembros de la iglesia Ortodoxa llamada Exorcist, su visión sobre este proyecto ha girado más allá de solo la música, ya que cuenta con teatrales presentaciones bastante controvertidas, además de un comic que recrea una historia de una heroína que busca derrotar entidades oscuras.

Todo esto tiene no solo un trasfondo espiritual sino también político, ya que desde pequeña escuchaba de las atrocidades del régimen comunista, es por ello que su arte va de la mano de obras sociales como la lucha de trata de blancas y el disco homónimo de su agrupación se ha convertido en símbolo de la libertad frente a la injusticia.

Exorcist Band

En este sentido deberíamos reflexionar un poco, ya que el arte en sí mismo es un reflejo del bien como del mal que habita en un mundo caído donde nuestra única esperanza se encuentra en Cristo.

Es por ello que en ciertos sectores evangélicos se desgasta hasta el cansancio el culpar a la música, los videojuegos o las películas del mal que yace en nuestro mundo, cuando la Palabra de Dios nos muestra que es el mal que habita en el ser humano llamado pecado donde realmente está la corrupción contra la que luchamos.

“No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre” dijo Jesús a la multitud en Mateo 7:10 y es en el capítulo 15: 19 donde se confirma de manera más contundente «Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias”.

Es aquí donde nos damos cuenta de nuestra imposibilidad de eliminar el mal sino es por medio de acercarnos a Jesús y recibir el regalo de su perdón y su gracia cada día, la cruz no es un arma para pelear es el símbolo de una victoria sobre las tinieblas de la cual el Hijo de Dios pagó por nosotros, una victoria de la cual nos apropiamos todo el tiempo.

Está claro que existe un mundo espiritual, la palabra nos da testimonio de la existencia de seres angelicales y demoniacos, también soy partidario de la importancia de ser libres de prácticas de nuestra vida pasada y renunciar a la antigua manera de vivir, pero de igual manera que la obra de Cristo en nuestras vidas es algo por lo cual encontrar una identidad con la cual caminamos diariamente, no ignorando las acechanzas del enemigo pero si entendiendo que hemos sido trasladado del reino de las tinieblas a la luz.

Es por ello que algunas prácticas de la llamada Guerra Espiritual deben analizarse a la luz de la Palabra y en este punto quiero recomendar un documento escrito por los teólogos José de Segovia, Julián Mellado y Esteban Rodemann llamado “Guerra Espiritual Una Reflexión Crítica”, el cual expone de manera muy completa los pormenores de este movimiento muy fuerte en Latinoamérica. Pueden acceder a él este enlace: Guerra Espiritual UNA REFLEXIÓN CRÍTICA.

En el próximo artículo veremos lo que muchos músicos latinoamericanos de bandas muy importantes tienen que decir acerca de lo que denominamos “música almática”.

 

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